No es cuestión de superficialidad, si no una cuestión de minuciosidad y exigencia personal, buscando una utopía, cuando todos me decían que no podría.
"Lo complicado de mi enorme deseo de simplificarme la vida, del gran deseo de pureza que me invade, es que engendra un universo, mi universo paralelo, donde todo es difícil, donde nada se puede dar por descontado".

martes, 21 de junio de 2011

Una mañana cualquiera

Ana: Vas bien, no vas a comer hoy.

Yo: siento nauseas.

Mia: Come algo, igual mas tarde lo vomitas.

Ana: Pero no lo vas a vomitar todo, espera, te puedes controlar.

Yo: Tengo hambre.

Ana: No es HAMBRE es ansiedad.

Mia: Come, igual sabemos que eres demasiado debil.

Ana: Controlate, tu puedes.

Mia: No puedes, igual no vas a engrodar porque vas a vomitar todas las calorias.

Ana: Sólo te vas a hacer daño y no vas a poder vomitar todo.

Mia: Si no puedes vomitar todo usas laxantes y así sale todo.

Ana: Mejor duermete otro rato así no tendrás ansiedad por comer.

Yo: Están cocinando algo delicioso, huele bien, voy a la cocina a ver que es.

Ana: NOOO! No vayas, la cocina es un lugar prohibido.

Yo: Sólo voy a ver, no voy a comer.

Mia: Si vas a la cociana, verás la comida, luego la provarás y todo terminará en un atrancón.

Ana: Mejor no vayas.

Yo: Ok. no iré.

Entrá a mi cuarto mi hermana, ¿No vas a desayunar?

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